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domingo, 30 de septiembre de 2012

La gran vuelta americana


VACACIONES EN CRUCERO



Si la vuelta al mundo suena a mucho, desde hace unos pocos años varias navieras ofrecen dar la vuelta a América. Suelen salir de puertos norteamericanos y bajan para cruzar por el Sur. Aunque están orientadas principalmente a los norteamericanos, se dividen en tramos que salen o regresan a Buenos Aires.
Grand Princess
El Grand Princess también dará la vuelta continental: sale de Ft. Lauderdale el 26 de enero, rumbo a Buenos Aires. Desde aquí parte hacia Valparaíso en un recorrido de 13 días con escalas en Montevideo, Puerto Madryn, Islas Malvinas, Ushuaia, Punta Arenas y Puerto Montt. Salida 14 de febrero. Tarifa: US$ 2249, incluye aéreo de chile a Buenos Aires, Traslados de Valparaíso a Santiago, asistencia al viajero e impuestos.
De Valparaíso, el 27 de febrero zarpa a San Francisco, con escalas en La Serena, Lima, Quito, Punta Arenas, San Juan del Sur y Cabo San Lucas. Son 19 días y cuesta US$ 2189.
Carnival Splendour
Sale de Los Angeles y finaliza en Nueva York, después de dar toda la vuelta por la Patagonia y, por supuesto, recalar en Buenos Aires.
El Carnival Splendor, un gran barco con capacidad para 3000 pasajeros, será la segunda vez que llegue al puerto porteño. El gran viaje americano se puede hacer todo junto o sólo un segmento de los tres que se ofrecen. Para los argentinos, el más tentador es el que llega o sale de Buenos Aires. Zarpa de Los Angeles el 3 de febrero y después de 17 días llega a Valparaíso con escalas en Cabo San Lucas, Huatulco, Puerto Quetzal, Guatemala, Manta, Lima y Arica. Tarifa: desde US$ 1264 por persona en cabina doble.
Desde Valparaíso viene a Buenos Aires tras navegar 13 días por la Patagonia. Tarifa US$ 1554.
Desde Buenos Aires, el 5 de marzo emprende el regreso a Nueva York, con escalas en Río de Janeiro, Salvador, Recife, Fortaleza, Barbados y Grand Turk. Son 18 días de navegación y cuesta US$ 1594 por persona.
Prinsendam
Otro que emprende la aventura americana es el Prinsendam, de Holand America. Sale de Ft. Lauderdale, pasa por el Canal de Panamá al Pacífico, y de allí baja por toda la costa de América del Sur, fiordos chilenos, Ushuaia, Antártida, Islas Malvinas y luego sube por el Atlántico, hace escala en Buenos Aires, varios puertos de Brasil y continúa por el Amazonas, el Caribe y regresa a Ft. Lauderdale.
Puede tomarse el itinerario completo de 68 días o dividido en dos: Ft. Lauderdale-Buenos Aires de 36 días y Buenos Aires-Ft. Lauderdale, de 32 días. El segundo tramo, que sale de Buenos Aires el 10 de febrero, cuesta desde US$ 6800 por persona, en camarote interno. Externo, desde US$ 7899.

Desde el fin del mundo...hasta un poco más allá


VACACIONES EN CRUCERO



Ushuaia sigue siendo otro puerto de gran actividad en el verano como escala de grandes cruceros que hacen itinerarios entre Buenos Aires y Valparaíso, y también para embarcar con salidas a los fiordos chilenos y la inconmensurable Antártida.
Por supuesto que en barcos mucho más chicos y sin los habituales entretenimientos, como piscina y teatro de los grandes cruceros, pero con un condimento especial: salir a explorar lugares prácticamente vírgenes y deshabitados.
Suelen incluir las excursiones, con descenso en Zodiacs y caminatas por sitios inhóspitos, observación de fauna local y glaciares.
Australis
El Via Australis (130 pasajeros) y el Stella Australis (198 pasajeros) comenzaron hace apenas unos días la temporada de salidas de 3 y 4 noches de Ushuaia y Punta Arenas a los fiordos chilenos, que se extenderá hasta abril. Se puede elegir itinerarios que comienzan en Ushuaia y finalizan en Punta Arenas, y viceversa.
Todos los itinerarios incluyen el desembarco en Cabo de Hornos y en la bahía Wulaia, sitio histórico que fue uno de los asentamientos de los yamanas. Además glaciares, parques nacionales y observación de fauna local.
Temporada alta (de noviembre a mediados de marzo): 4 noches, desde US$ 1989 por persona; 3 noches, desde US$ 1491.
Temporada baja (octubre, algunas fechas de diciembre, 2ª quincena de marzo y abril): 4 noches, desde US$ 1573; 3 noches, US$ 1180. Incluyen todas las comidas y excursiones.
Hurtigruten
El barco de expedición Fram, de la naviera noruega Hurtigruten, realizará salidas hacia la Antártida desde noviembre hasta marzo, con todas las excursiones incluidas.
Las salidas desde Ushuaia recorren la isla Decepción, islas Shetland del Sur, bahía Ballenero, isla Medialuna y puerto Yankee (avistamiento de fauna autóctona), isla Cuverville (colonia de pingüinos), puerto Neko, bahía Paraíso, bases argentina y chilena, canal Lemaire, isla Patermann, puerto Lockroy (museo del patrimonio antártico) y bahía Wilhelmina.
Salidas en noviembre y principio de diciembre, de 10 días, desde US$ 7000. El 17 de diciembre, de 17 días, desde US$ 10.000. De 10 días, el 2 y 11 de enero, y el 13 de febrero, desde US$ 7000. Las tarifas incluyen aéreo ida y vuelta a Ushuaia, y traslados al puerto.
Compagnie du Ponant
Los yachts Le Boreal y L'Austral realizarán circuitos de 11 y 15 días a la Antártida desde y hacia Ushuaia.
Salida de 11 días. Desde Ushuaia, pasaje de Drake, Neko, bahía Paraíso, puerto Lockroy, Cuverville e isla Decepción, cruce mar de Weddell y Brown Bluff.
Tarifas: 29 de enero y 18 de febrero, desde US$ 11.300.
Salida de 15 días. Suma escalas en West Point (Islas Malvinas) y Georgias del Sur.
Tarifa: 21 de diciembre y 5 de enero, desde US$ 12.700.
Hapag-Lloyd
La compañía alemana de cruceros de expedición trae durante el verano, los barcos Hanseatic y Bremen, chicos, con capacidad para 184 pasajeros, que realizarán circuitos de entre 19 y 22 días a la Antártida, desde y hacia Ushuaia.
Los recorridos incluyen escalas en Islas Malvinas, islas Georgias, islas Shetland y por la península antártica.
Las salidas cuestan desde 9000 euros, según la fecha y la cabina elegida, con todo incluido a bordo, desde las comidas hasta los descensos.
Silversea
El Silver Explorer un barco de expedición para 132 pasajeros que navegará desde noviembre hasta febrero por la Antártida. Estará tripulado por especialistas en oceanografía, ecologistas y ornitólogos.
Con recorridos circulares desde Ushuaia hará 8 viajes, que durarán ente 10 y 17 días. Las tarifas varían según el itinerario. Tarifas: consultar promociones.

Aquellos años dorados de los grandes transatlánticos


VACACIONES EN CRUCERO



Lo primero que debías hacer una vez instalado en tu cabina -lo primero que debías hacer si eras alguien, se entiende- era asegurar tu lugar. Mientras los novatos en esto de la primera clase se enfrascaban en tontas discusiones con el comisario del transatlántico por el tamaño del camarote, o por el ruido, o por la ubicación, o porque no tenían espacio para sus cuarenta baúles, los viajeros experimentados partían luego a lo importante: el comedor. Ahí reservaban lugar en la mesa que ocuparían en cada comida. Un puesto estratégicamente ubicado junto a los amigos de la sociedad, a los potenciales socios, a los prometedores solteros y solteras que podrían presentar a sus hijos. Y enseguida partían a elegir la reposera adecuada en la cubierta de paseo, donde gastarían mañanas y tardes, cubiertos con una delicada frazada, junto a un libro, un cóctel, algún conocido para charlar.
En ambas gestiones, un billete deslizado con elegancia en la mano enguantada del camarero ayudaría a mantener la tarjeta de presentación sujeta con un alfiler en éstos, los sitiales que otros mirarían con franca envidia.
Más tarde, los experimentados viajeros de la primera podrían asomarse a la cubierta reservada y saludar conocidos, mientras la orquesta intentaba acallar el ruido de las maniobras, los gritos de los marineros y el sonido de la multitud que -desde el muelle- despide a la otra multitud, que -desde las clases tercera y cuarta- se despide para migrar al Nuevo Continente.
Finaliza el siglo XIX, comienza el XX, y los enormes barcos que llevan casi medio siglo dominando los mares con sus dimensiones descomunales, con su aura mítica, viven su máximo esplendor.
Sinónimo de glamou r
La historiadora y escritora Catherine Dozel retrató estos años en su libro Transatlánticos de leyenda , una cuidada edición que cuenta cómo era la vida en estas naves, mientras entrega datos insólitos acerca de su evolución.
Un período tan fulgurante, que la palabra transatlántico se convirtió en sinónimo de glamour. También en el nombre genérico para las embarcaciones de pasajeros, aunque sus proas surcaron todos los mares y no sólo el Atlántico. Todo porque esta travesía -de Europa a Nueva York- era la más emblemática.
Cada capitán tenía su propia prueba en estos rumbos: cuando una embarcación demolía un récord y reducía el tiempo de viaje entre los dos continentes recibía la Blue Ribbon, la cinta que atestiguaba su logro (el último récord lo marcó el United States, en 1952, con 3 días, 10 horas y 40 minutos). La osadía por lograr esta condecoración fue tal que pronto muchos pasajeros comenzaron a quejarse por la velocidad de los barcos que, a falta de diseño y tecnología adecuados, a veces crujían y se balanceaban de manera brutal. Se cuenta que el Etrutria, en 1890, rompía 1000 copas y 1500 platos por travesía, y que en la pista de baile ponían cuerdas para que los pasajeros pudieran sostenerse.
Y claro, también preocupaban los accidentes. Las tragedias no eran inusuales. La naviera Collins cayó en quiebra luego de que dos de sus barcos se hundieran, arrastrando uno a la esposa e hijos del propio Mr. Collins.
Para evitar la inquietud entre los pasajeros, incluso para hacerlos olvidar que estaban en el mar y aliviar los efectos del mareo, muchos barcos comenzaron a desarrollar distracciones interiores. Los pioneros fueron los barcos franceses y el crucero La Touraine, uno de los más celebrados: hacia 1891 incorporaba camarotes más espaciosos, sala de fumadores con ambientación japonesa, terminaciones de caoba, chefs famosos y varias otras innovaciones que pronto fueron imitadas por los demás transatlánticos.
Lo otro que tenías que hacer a bordo, si eras alguien, era revisar la lista de pasajeros.
Los camareros deslizaban bajo la puerta, a pocas horas de zarpar, un cuadernillo lujosamente impreso en el propio barco. Ahí figuraban todos los pasajeros de primera y segunda clases. Con algo de precaución, podías evitar a algunos. Y con algo de astucia, podías encontrarte -casualmente- con otros.
Era la sofisticada vida a bordo de estos barcos que tenían, en rigor, una misión mundana: el traslado de correspondencia. La mayoría de estas rutas navales nació como servicio postal. De ahí la importancia de reducir los tiempos de navegación entre un puerto y otro. Un rol esencial que quedaba opacado por el brillo de los salones.

Hacia las playas de Brasil, con la diversión a bordo


VACACIONES EN CRUCERO



Esta temporada, la compañía trae al puerto de Buenos Aires el MSC Musica, que realizará 15 salidas a la playas de Uruguay y Brasil de entre 8 y 9 días.
El MSC Musica es un barco mucho más grande que los que habitualmente se posicionaban en Buenos Aires: cuenta con 15 bares, 3 restaurantes, casino, 3 piscinas, entre otros entretenimientos. Tiene capacidad para 3200 pasajeros y 294 metros de eslora.

Las salidas comienzan el 7 de diciembre y se extienden hasta el 27 de marzo.
Como siempre se harán cruceros temáticos durante la temporada: fitness, de la moda, baile, gastronomía con Martiniano Molina, circo y bienestar.
Las salidas de entre 8 y 9 días, que comienzan y finalizan en Buenos Aires, hacen escalas en Río de Janeiro, Buzios, Ilha Grande, Ilhabela y Punta del Este.
Una buena noticia: todavía sigue vigente la promo de 20% de descuento por reserva anticipada.
Tarifas. La salida de Navidad del 18 de diciembre, de 8 noches, en cabina externa con balcón privado, cuesta por persona en base doble US$ 1649. Cabina interna por persona 1229 dólares.
Salida de Año Nuevo (26 de diciembre), de 9 noches en cabina externa con balcón privado, categoría en base doble US$ 2212.
Salida del 13 de enero, de 9 noches, en cabina externa con balcón en base doble, US$ 2000. La del 26 de febrero, también de 9 noches, US$ 1741.
También se podrá embarcar desde Buenos Aires en el MSC Orchestra, un barco gemelo del Musica, para salidas de 13 noches al nordeste de Brasil. Incluye escalas en Río de Janeiro (dos veces), Ilha Grande, Cabo Frío, Ilheus y Salvador de Bahía. La salida de Año Nuevo (26 de diciembre), en cabina interna, base doble, cuesta US$ 3096.

COSTA CRUCEROS

Desde el Puerto de Buenos Aires se podrá embarcar en tres barcos de Costa Cruceros, todos con itinerarios bastante similares hacia las playas de Brasil en salidas de 7, 8 y 9 noches, y también minicruceros de tres noches, desde el 15 de diciembre.
El Costa Serena, especialmente destinado a pasajeros argentinos, es la primera vez que navegará por aguas rioplatenses.
Con capacidad para 3780 pasajeros y 290 metros de eslora, cuenta con simulador de Grand Prix, tobogán de agua panorámico, cuatro piscinas, cine 4D. Tiene con 5 restaurantes -dos de los cuales se pagan-, 5 jacuzzi, 4 piscinas, dos con cubierta retráctil. También se destaca el Samsara Spa, de 6000 m2 en dos niveles, con gimnasio, termas, talasoterapia, salas de tratamientos, sauna y baño turco.
Salida de Navidad (22 de diciembre), de 8 noches, con escalas en Ilha Grande, Río de Janeiro, Ilhabela, Punta del Este y Buenos Aires. Tarifa: desde US$ 1316 por persona, en base doble.
Año Nuevo, desde US$ 1578.
Salida de 9 noches, el 16 de enero, desde US$ 1659. El 3 de febrero, US$ 1544 por persona, en base doble.
También llegará por primera vez el Costa Fascinosa, la nave más nueva de Costa, que se botó hace apenas 6 meses, con capacidad para 3800 pasajeros y todas los entretenimientos del Costa Serena. Además ofrecerá salidas desde Buenos Aires.
Salida de Navidad (22 de diciembre), de 8 noches, con escalas en Punta del Este, Porto Belo, Santos y Río de Janeiro, desde US$ 1463 por persona, en base doble. Salidas del 27 de enero, desde US$ 1673 y del 14 de febrero, desde US$ 1526.
El Costa Fortuna vuelve a estas aguas para realizar salidas de 8 y 9 noches desde Buenos Aires y Montevideo, con escalas en Porto Belo, Santos y Río de Janeiro.
La salida del 4 de enero, de 8 noches, desde US$ 1421 por persona, en base doble. El 5 de febrero, de 9 noches, desde US$ 1659.

IBERO CRUCEROS

Ibero Cruceros, la otra compañía del grupo Costa, llegará nuevamente a Buenos Aires con tres barcos, uno más que el año último. Grand Celebration, Grand Mistral y Grand Holiday serán los encargados de ofrecer cruceros de 3, 7, 8, 9 y 14 noches. La particularidad de estos cruceros de estilo español es que son barcos más pequeños (alrededor de 1800 pasajeros) y descontracturados. Ibero Cruceros tiene una ventaja: las bebidas durante el almuerzo y la cena están incluidas en el valor del viaje.
El Grand Celebration realizará salidas de 3, 7, 8 y 9 noches, con escalas en Río de Janeiro, Buzios, Ilhabela y Punta del Este. La salida de Navidad (19 de diciembre), de 8 noches, desde US$ 1116. El 5 de enero, de 9 noches, desde US$ 1565. La salida del 17 de febrero, de 7 noches, desde 1152.
El Grand Mistral realizará con partida y regreso a Buenos Aires salidas de 14 noches hacia el nordeste.
El itinerario para celebrar Navidad y Año Nuevo a bordo (22 de diciembre) con escalas en Punta del Este, Porto Belo, Santos, Angra dos Reis, Ilheus, Salvador y Buzios, cuesta US$ 2132. La salida del 21 de enero, desde US$ 2557.
La salida del 5 de febrero, de Carnaval, que se quedará dos noches en Salvador, desde US$ 2011.
El Grand Holiday realizará salidas de 8 noches desde Buenos Aires con escalas en Río de Janeiro, Montevideo e Itajaí. Salida del 11 de enero, desde US$ 1059. El 7 de febrero, desde 1305 dólares.



Proa hacia la Patagonia, a toda máquina


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Princess Cruises
Este año vuelve el Star Princess con capacidad para 2590 pasajeros para realizar circuitos entre Buenos Aires y Valparaíso, y viceversa. Y además se suma el Grand Princess, que hará un gran viaje de Ft Lauderdale a San Francisco, por la Patagonia, con la posibilidad de embarcar en Buenos Aires y desembarcar en Valparaíso.
Las salidas del Star Princess, de 13 noches, incluyen escalas en Montevideo, Puerto Madryn, Islas Malvinas, Ushuaia, Punta Arenas, glaciar Amalia y Puerto Montt. Las tarifas incluyen aéreo ida o vuelta de Santiago, traslados de Santiago al puerto, asistencia al viajero e impuestos.
Salida 22 de diciembre, US$ 3238, por persona, en cabina con balcón.
Salida del 4 de enero, US$ 2170, en cabina externa.
Salida 17 de enero, US$ 1999, en cabina interna.
Salida 25 de febrero, US$ 2299, en cabina interna.
Celebrity Cruises
Otra vez el Celebrity Infinity vuelve a América del Sur con itinerarios de 14 noches, con salidas desde Buenos Aires y Valparaíso, en diciembre y enero.
Hará escalas en Puerto Madryn, Ushuaia, Punta Arenas y Puerto Montt, además de navegar por el Cabo de Hornos, el estrecho de Magallanes y los fiordos chilenos.
En febrero, las salidas previstas para el 3 y 17, con principio y fin en Buenos Aires hacia la Antártida están agotadas.
La salida del 22 de diciembre en cabina interna, aéreo Buenos Aires-Santiago, Chile, traslados al puerto y asistencia al viajero con seguro de cancelación, desde US$ 2669 por persona.
La salida del 6 de enero, de 14 noches, cuesta desde US$ 2859 por persona e incluye además aéreo Buenos Aires-Santiago y traslados al puerto, asistencia al viajero con seguro de cancelación, tasas portuarias aéreas e impuestos.
Seabourn
El megayate Sojourn, uno de los más nuevos de la lujosa flota de Seabourn, navegará por aguas rioplatenses en el verano, en itinerarios de 15 y 16 noches desde Buenos Aires hasta Valparaíso (y viceversa), con escalas en Malvinas, Ushuaia, navegación por los fiordos chilenos, Puerto Chacabuco y Puerto Montt.
En los servicios se destaca el restaurante sin horario fijo, servicio de cena (plato a plato) a las suites, y el muelle para nadar y practicar deportes náuticos. Las suites son amplias, muchas con balcones y amenities de Molton Brown.
Tarifa: desde US$ 7620 por persona, en base doble.
Holland America
El Veendam, un barco no tan grande (220 metros de largo y capacidad para 1350 pasajeros), que fue remodelado, vuelve por estas latitudes con itinerarios por la Patagonia.
Entre noviembre y marzo realizará recorridos entre Buenos Aires y Valparaíso, de 13 días, con un itinerario que incluye en Punta Arena, Ushuaia, fiordos chilenos, estrello de Magallanes y Cabo de Hornos, entre otros sitios.
Tarifas desde US$ 1300 por persona en cabina externa.
El 10 y el 30 de enero realizará viajes de 20 días que llegarán a la Antártida.
Cabina externa, desde US$ 2500 por persona.
Silversea
El 22 de diciembre llegará a Buenos Aires el Silver Cloud desde Río de Janeiro para realizar un viaje de 16 días hacia Valparaíso, con escalas en Montevideo, Punta del Este, Puerto Madryn, Punta Arenas y Puerto Montt. El 7 de enero hace el recorrido inverso. El 23 de enero vuelve a realizar la misma ruta hacia Valparaíso, pero esta vez ya no regresa, emprende un nuevo itinerario desde Valparaíso hacia Fort Laudardale en un viaje de 18 días.
El barco, con capacidad para 296 pasajeros, se destaca por el servicio personalizado, con todas las cabinas con suites externas o con terrazas privadas.
El servicio es all inclusive, con todas las bebidas y comidas incluidas.
La salida del 23 de enero de 16 días, tarifas desde US$ 7799 por persona en cabina doble, categoría vista (con ventana). Hay promociones para las diferentes salidas.
Oceania Cruises
Por primera vez, el 15 de diciembre llegará a Buenos Aires el Marina, que se inauguró el año último y tiene capacidad para 1250 huéspedes. Los cruceros Oceania se caracterizan por su buena gastronomía servida en restaurantes sin cargo adicional, con todas las bebidas no alcohólicas incluidas (gaseosas, jugos, aguas embotelladas, tes y cafés) y el estilo casual (no se requiere smoking y trajes).
Desde Buenos Aires navegará hacia Valparaíso en un itinerario de 12 días.
Tarifa desde US$ 2849, por persona en base doble, en cabina externa con balcón. Bonus de US$ 350 de crédito para gastar a bordo por cabina.

Vacaciones en crucero, una tendencia que crece


VACACIONES EN CRUCERO



En la Argentina, la industria de los cruceros sigue con viento a favor. Cada año y desde hace varios ya, la cantidad de pasajeros que pasa por el puerto de Buenos Aires mantiene un crecimiento sostenido y se bate un nuevo récord.



Por Andrea Ventura

 Para esta temporada, que se inicia con la llegada de los primeros barcos el mes próximo, pero que arranca masivamente a fines de noviembre con los grandes cruceros, se espera que embarquen o hagan escala cerca de 500.000 pasajeros en la Terminal Quinquela Martín, atrás de Retiro, con buen porcentaje de brasileños. Un 15% más que la temporada anterior y casi cinco veces más que hace siete años, cuando apenas se contabilizaron 108.500 pasajeros.
No hay dudas de que el puerto de Buenos Aires, a pesar de tener los costos operativos más caros del mundo, es una escala y punto de partida estratégico y un buen negocio para las navieras internacionales.
Se anunciaron para esta temporada 163 recaladas (algunos barcos pasarán varias veces), según datos de Puerto Buenos Aires. Apenas cinco más que al año último, pero con una gran diferencia: está previsto que lleguen barcos mucho más grandes y que reciben a bordo muchísimos más pasajeros. Los buques más grandes que saldrán de Buenos Aires tienen capacidad para 3800 pasajeros, cuando otras temporadas las embarcaciones que se destinaban para el verano de América del Sur promediaban los 2500 pasajeros.
Para este verano 2012/13 se espera que alrededor de 160.000 argentinos se embarquen en Buenos Aires, también un 15% más que la temporada última.
Los cruceros que zarpan desde la terminal porteña siguen conquistando a pasajeros que nunca se habían subido a un barco y también a otros que buscan esquivar aeropuertos, viajes en avión y rutas cargadas en plena temporada alta. Para los que viven en Buenos Aires, simplemente implica tomar un taxi hasta el puerto y comenzar ahí mismo las vacaciones. Como se dice habitualmente, los cruceros son un destino en sí mismo, con todo para divertirse y disfrutar a bordo, con un plus, las escalas, en los diferentes puertos.
Lo mejor de lo mejor





Este verano, como siempre, los protagonistas de las salidas a Brasil serán las naves de Costa Cruceros e Ibero Cruceros, que pertenecen al grupo Costa y MSC Cruceros. Por supuesto traen barcos mucho más nuevos y más grandes.
"Será otra temporada histórica, con seis barcos en el puerto de Buenos Aires, tres de Costa y tres de Ibero Cruceros", comenta Pablo Laudonia, gerente comercial del grupo Costa.
Este año vuelve el Costa Fortuna y llegan por primera vez el Costa Serena y el Costa Fascinosa, que se inauguró hace seis meses y recibe a 3800 pasajeros a bordo.
"Como el mercado sudamericano crece exponencialmente, la idea es ofrecer barcos más nuevos para los pasajeros argentinos y brasileños. Para Costa e Ibero, esta región es más estratégica que el Caribe, porque nuestros productos son más afines con el gusto sudamericano", explica.
MSC Cruceros, la otra gran naviera que domina la terminal porteña, se suma a la tendencia de traer mejores barcos.
Este año llega al público argentino el MSC Musica, con capacidad para 3200 pasajeros y todas las comodidades a bordo. "Traer al Musica representa un crecimiento importante, un 23% más de capacidad de pasajeros argentinos que la temporada anterior", cuenta Javier Massignani, director comercial de MSC Cruceros.
"El Musica -explica Massignani- es un producto ciento por ciento destinado a los argentinos y adaptado al gusto local, con propuestas artísticas y temáticas conocidas por todos."
Para MSC, América también es un mercado estratégico. "Para nosotros, después del Mediterráneo es la región más importante, por eso llega a Brasil el MSC Fantasía, uno de los barcos más lindos y nuevos de la flota, con el Yacht Club, un sector VIP", agrega.
También con buen nivel de reservas, pero con más presencia de extranjeros desde Buenos Aires salen cruceros hacia la Patagonia, con escalas en Ushuaia y las Islas Malvinas, algunas rutas con final en Valparaíso y otras retornan a Buenos Aires.
Esta temporada vuelven el Celebrity Infinity, el Star Princess y el Veendam, de Holand, con recorridos similares.
De la mano de Brasil



El crecimiento de los cruceros en la Argentina viene de la mano del auge de esta industria en Brasil. Son mercados que se desarrollan en paralelo y se potencian uno con otro.
De hecho, durante la temporada, muchos cruceros vendrán con brasileños para una escala en muchos casos de dos días.
"El mercado de cruceros en América del Sur registró un impactante expansión: en los últimos 10 años creció un 3000%. De casi 50.000 pasajeros en 2000 se alcanzó la cifra récord aproximada de 1,5 millones de huéspedes durante la última temporada", resumió Pierfrancesco Vago, CEO de MSC Cruceros en su paso por Buenos Aires.
"Nos encontramos ante un mercado más maduro, en el cual la opción de vacaciones en cruceros se encuentra instaurada gracias al estable contexto político y el desarrollo de una nueva clase media, que ha impulsado la economía y, consecuentemente, el turismo", agregó Vago en una charla en el Seatrade, una conferencia sobre la industria de los cruceros que se desarrolló en el puerto hace 20 días y que reunió a los referentes del sector.
El negocio de turismo de cruceros en Brasil también crece año tras año: para esta temporada esperan cerca de 900.000 pasajeros en 386 salidas. El año último contabilizaron 792.000.
"El gran desafío de América del Sur -expuso Ricardo Amaral, presidente de Abremar, la asociación brasileña de cruceros marítimos en el Seatrade- es romper con la estacionalidad y ver a la región como un polo por desarrollarse."
Además de los cruceros que salen del puerto de Buenos Aires, también hay salidas de Santos y Río para navegar por el nordeste brasileño.
Por supuesto miles de alternativas por el Caribe, donde todo el año es temporada alta, desde Miami, Ft. Lauderdale o Panamá, la Polinesia y propuestas exóticas, también en pleno auge, como Australia, China, Dubai y sudeste asiático.
"Estamos vendiendo mucho y a diferentes lugares. La gente no puede ahorrar en dólares, siente que los pesos se desvalorizan, entonces aprovechan y viajan", cuenta Carlos Ryan, representante de cruceros Princess en el país.
Está claro que el mundo cada vez más se descubre desde la cubierta.

EN PESOS, AL CAMBIO OFICIAL Y CON TODO INCLUIDO

Los cruceros se comercializan en la Argentina en pesos, al codiciado cambio oficial y en muchos casos, según las promociones de los bancos, hasta en cómodas cuotas sin interés. Además, prácticamente son vacaciones con todo incluido (traslados, alojamiento, comidas, shows), sin demasiados gastos extras. Sólo se necesitan divisas durante las escalas en los puertos. Las bebidas y extras a bordo, en el momento del desembarco, se pueden cancelar con tarjetas de crédito.
También, como parte de una tendencia mundial, las navieras ofrecen la posibilidad de contratar cruceros all inclusive y pagarlo en Buenos Aires. Esto es que por alrededor de 25 o 50 dólares por día por pasajero, se accede a bebidas libres a bordo, incluido alcohol y al cambio oficial.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Islas Galápagos El reinado animal


SAN CRISTOBAL.- El solitario George ha muerto. Viva el solitario Pepe.
En el particular reino animal de las islas Galápagos, donde se protege hasta los granos de arena, las tortugas son figuras indiscutibles. La extinción de la especie Chelonoidis abingdoni, cuyo último exponente fue el simpático George (falleció en junio), entristeció a los amantes de la naturaleza y dejó vacante el trono de los atractivos turísticos. Hicieron lo imposible para que procreara, probaron incluso con hembras de otras especies, pero ninguna logró que dejara el celibato.

La tortuga Pepe, también centenaria, parece dispuesta a ocupar su lugar en las fotos. Sin prisa, claro, pero con vistas a futuro. Al menos eso quieren los responsables del turismo de San Cristóbal, la segunda isla en población del archipiélago, donde reside este reptil de la familia Testudinidae, originario de la isla, de caparazón abollado tal vez producto de un golpe en su juventud. Vive en soledad junto a la iglesia del pueblo.
San Cristóbal procura lanzarla a la fama para ganar terreno sobre la isla más visitada, Santa Cruz, con mayor infraestructura y, en consecuencia, menor tranquilidad. "Santa Cruz tuvo la suerte de contar con la Fundación Darwin, que se instaló allí y la ayudó a promocionarse, cuando en realidad Darwin ni siquiera pisó esa isla -cuenta el alcalde de San Cristóbal, Pedro Zapata-. También tuvo a George durante años, que había nacido en la isla Pinta, pero quedó allí protegida y les atrajo mucho turismo."
Entre sus virtudes, San Cristóbal mantiene la sencillez de pueblo, sin cadenas hoteleras ni hostales con pretensiones boutique , y ofrece opciones para pasar al menos tres días conociendo paisajes y animales sorprendentes.

La convivencia con ellos es cotidiana, sobre todo en lugares como el malecón Charles Darwin -todo lo importante lleva su nombre-, donde cientos de lobos marinos se echan a descansar, sin molestarse por el paso de los turistas. Incluso suelen competir con ellos por ocupar los cómodos bancos de madera construidos para disfrutar de la mejor vista del puerto.
Moverlos implica un esfuerzo de creatividad, ya que no deben tocarse, porque están protegidos. En rigor, nada puede tocarse demasiado: el 97% de la superficie terrestre del archipiélago integra el Parque Nacional Galápagos. No molestar a los animales es parte esencial de la conducta que se espera de los visitantes. Por si acaso recuerdan que en la pequeña cárcel de la isla está alojado un alemán que quiso salir con cuatro iguanas en su valija.
Vida de bacanes
Hay mil lobos en los alrededores del puerto. Se instalan en el centro o en los botes de pescadores, que tienen menos paciencia a la hora de sacarlos. Para conocer una colonia mayor se puede llegar hasta la lobería, a unos quince minutos en auto.
Es una playa con manglares, rocas negras y monte salado, que tiene también iguanas y zayapas, unos cangrejos colorados que, según los memoriosos (ahora está prohibido comerlos), saben a langosta. En la playa sobrevuelan fragatas -o tijeretas , por la forma de su cola- que parecen barriletes. También las llaman pájaros pirata : no pueden sumergirse para pescar, entonces les quitan las presas a otras aves más pequeñas.



La zona es ideal para surfear. Los lobos también surfean y, claro, tienen prioridad. "En la playa de Punta Carola ves a las tortugas debajo de la tabla", cuenta el guía, Dani Fabricio ("como el de Titanic ") Becerra.
Flaco, alto, con aros, pulseras y cadenitas de rapero, Dani es hijo y nieto de pescadores. Cuenta que suele caminar desde la lobería hasta la playa Tongo, donde las olas de cinco metros "rompen full hacia la izquierda". El camino es de 45 minutos y él siempre se hace un rato para recorrerlo con su tabla. "Se la pasa bacán en la isla", asegura, como si hiciera falta.
Sin agua potable todavía ni sistema de alcantarillas, Galápagos es un lugar privilegiado para vivir. Sólo cuatro de las trece islas están pobladas por unas 25.000 personas en total (en 1950 había 1300). Su atracción preocupa a las autoridades ecuatorianas, que quieren proteger a toda costa su ecosistema, afectado ya por un turismo que sigue en aumento. En 2011 atrajo a unos 185.000 visitantes, 9% más que en 2010. Es, además, el área del país con mayor crecimiento poblacional, a pesar de las leyes que imponen, por ejemplo, casarse con alguien de las islas cómo único camino para quedarse a vivir.
También está restringida la cantidad de vehículos. La licencia de un auto cuesta unos US$ 50.000 y se debe esperar a que alguien quiera vender la suya. Por eso hay tantos taxis. Las tres cooperativas de San Cristóbal reúnen 160 de estos vehículos, que son mayormente camionetas blancas 4x4.
La mayoría de la población vivía de la pesca, pero la actividad disminuye a medida que crece el turismo. Las autoridades han formado a algunos pescadores para que ofrezcan pesca deportiva, en una modalidad que llaman pesca vivencial y contempla aprender a cocinar una vez de regreso con las lanchas. De octubre a diciembre son los meses más rentables, ya que es temporada de marlines y llegan pescadores que pagan hasta 1600 dólares por una jornada de lancha para dos.

Protección al extremo
Pequeños pinzones se acercan a la mesa y tratan de robarse las tostadas del desayuno. Estas aves son un símbolo de la región, ya que su evolución diferente en cada una de las islas resultó fundamental en la teoría de Darwin, al igual que los cormoranes no voladores y, por supuesto, las tortugas.
Hay trece tipos de pinzones, que pueden distinguirse por la forma y el color de sus picos. Las diez especies de galápagos -eran catorce, pero cuatro se extinguieron- se diferencian por la forma de su caparazón, pero más fácilmente por su peso y tamaño.
Verlas en su hábitat natural en esta isla requiere de un viaje de dos horas de lancha y otras dos de trekking. Por eso crearon una galapaguera a 20 minutos del centro que permite comprobar su tamaño inverosímil y cumplir el sueño de tomarse fotos con ellas, sin acercarse a más de dos metros. "Les pedimos no tocarlas ni intentar levantarlas, porque no son guaguas -pide Jeffrey Málaga, elegido por sus compañeros como el guardaparques del año . Queremos que mantengan su instinto nato, para cuando venga un perro salvaje o un chancho puedan esconderse en su caparazón para protegerse. Lo peor es que entren en confianza."

Las endémicas de San Cristóbal pesan hasta 140 kg. En la isla Isabela están las más grandes, que superan fácilmente los 300 kg. La galapaguera fue creada también para la procreación en cautiverio de especímenes que viven allí hasta los 5 años. Siempre en riesgo de extinción, sólo en esta isla llegó a haber 100.000 ejemplares; hoy quedan 1150. Su protección es tan estricta que hasta se habilitó la caza libre de gatos salvajes, por ejemplo, para que no se coman los huevos de tortuga. También de chivos, que perturban a los reptiles; para ellos se ejecutó durante años el Proyecto Isabela, una operación cuasi militar para convertir a las Galápagos en "el primer archipiélago del mundo libre de chivos introducidos". Todo sea por la ecología y, por supuesto, el turismo.
Al corazón de la isla
Darwin aparece nuevamente, esta vez, en forma de estatua. La figura gigante se ubica en el cerro Las Tijeretas, a mitad de un prolijo sendero de piedra cortada y escalones de madera que permite obtener las mejores vistas de la isla.
El camino empieza en un centro de interpretación de la historia, flora y fauna, y llega hasta una pequeña bahía donde es posible zambullirse. Al final del trayecto (dos horas) está la playa Punta Carola, donde un faro ilumina la enésima colonia de lobos. Desde ahí se vuelve caminando hasta el pueblo.
Para meterse al agua, una de las playas más atractivas es la de Puerto Chino. La mejor temporada para eso es de diciembre a abril, cuando la temperatura oscila entre los 22°C y 31°C. Es también época de lluvias, pero el mar se mantiene calmo y el clima, muy agradable. Entre mayo y noviembre, la temperatura es de 16°C a 27°C .
La isla tiene 700 msnm en su punto más alto. A 650 se encuentra la laguna del Junco, único reservorio de agua dulce del archipiélago. Se llega hasta ella por un sendero que en días de lluvia es difícil de transitar, aunque la parte más complicada tiene también escalones. Con 270 m de diámetro, está rodeadapor otro sendero, para un lindo paseo por el corazón de la isla.
Camino a las alturas se pueden conocer las tres turbinas que conforman el parque eólico, proveedor del 45 % de la energía de la isla. Es la única provincia con energía de este tipo, además de estar creando un sistema de alcantarillado.
Hay dos propuestas curiosas en una visita a la parte alta. La primera es La Casa del Ceibo, un extrañísimo hospedaje con sólo dos habitaciones: una, arriba de un árbol; la otra, debajo del tronco. La habitación de arriba es una suite con un puente colgante como única vía de acceso y un caño del tipo de bomberos como salida de emergencia. A la interna se ingresa por una rajadura del ceibo de 300 años. Cuatro escalones permiten bajar hasta un espacio de 4 x 2 metros, con una pequeña cama y no apto para claustrofóbicos. Dormir arriba cuesta US$ 40 la doble; abajo, 20, aunque los únicos que se animaron a hacerlo hasta ahora son los excéntricos dueños del lugar, que pasaron ahí una noche. Visitar el predio cuesta un dólar.
Lo mejor, en el mar
Las formaciones rocosas suelen tener nombres según sus parecidos. En las aguas de San Cristóbal hay dos: Cinco dedos , que parece una mano, aunque con algunos dedos de más, y León dormido , una imponente piedra de 145 metros, símbolo de la isla. Hasta ella se llega en una excursión en lancha que resulta la mejor propuesta para disfrutar de la naturaleza y, tal vez, asustarse un poco.
La primera estación es la isla Lobos, donde se hace snorkel con una profundidad de cuatro metros. Por las rocas volcánicas caminan iguanas enormes que sorprenden especialmente cuando aparecen debajo del agua. Luego se detiene el motor en los alrededores del León, donde nadan rayas, lobos, tortugas y tiburones. "Son todos vegetarianos", miente Jimbo, el buzo que nos acompaña, además de un guardaparque.
Hacer snorkel o bucear junto a los paredones de esta formación es un paseo que se vuelve aventura cuando se ingresa entre sus grietas, con los animales bajo los pies. Los paredones quitan visibilidad y ganas de teorizar, al menos en ese momento, sobre la evolución de las especies. El paseo culmina en una magnífica playa, para tirarse al sol como los lobos y pensar (ahora sí) en lo lejos que estamos del mundo.

ISLAS PARA COMBINAR

El archipiélago tiene trece islas grandes y seis pequeñas, además de un centenar de islotes. Santa Cruz, la más importante, cuenta con unos 17.000 habitantes y fue la primera en desarrollarse, desde la instalación del primer aeropuerto, originalmente una base naval de Estados Unidos. San Cristóbal tiene cerca de 7000 residentes y también recibe vuelos desde el continente. Las visitas suelen incluir a Isabela, que es la de mayor tamaño y tiene playas increíbles y cinco volcanes activos (sus fumarolas son famosas).
Es fundamental conocer más de una isla. Para moverse entre ellas, puede ser en lancha o avioneta (venden pasajes triangulares), aunque muchos viajeros eligen conocer Galápagos en crucero, de hasta cien pasajeros (el máximo permitido). Se embarca en alguna de las islas, no en el continente. Suelen ser de 5 a 7 días y cuestan entre 1000 y 3000 dólares, según los servicios. Para un plan muy diferente hay sitio para acampar en las islas, con previo permiso que se debe gestionar al menos una semana antes.
Fernandina es otra de las islas que atrae a los viajeros, en especial por las iguanas marinas de Punta Espinosa. San Salvador es reconocida por sus cuevas y la playa de arena volcánica de Puerto Egas. Entre las islas más pequeñas abiertas al turismo, Genovesa ofrece los acantilados con variedad de aves y la bahía Darwin, con manglares y marismas. El hermoso islote Bartolomé es famoso por sus suelos de distintos colores y zonas ideales para bucear con animales.



sábado, 1 de septiembre de 2012

Por los Caminos del Palacio San José

En pleno Litoral argentino, la provincia de Entre Ríos ofrece para los amantes de la historia y la naturaleza una propuesta turística que conjuga paseos náuticos, circuitos culturales, pesca deportiva, estancias rurales, complejos termales, antiguas casonas y templos que resguardan aún tradiciones inmigrantes. Se trata de los “Caminos del Palacio San José”, desde la localidad de Concepción del Uruguay hasta Rosario del Tala, a poco más de tres horas de distancia desde la Capital Federal.



Esta microrregión turística conserva el legado del General Justo José de Urquiza, el primer presidente constitucional de la Argentina y gobernador de Entre Ríos; ocho Monumentos Históricos Nacionales; numerosas playas, arroyos y áreas naturales sobre los ríos Uruguay y Gualeguay; y un conjunto de poblados desarrollados por italianos, franceses, españoles y alemanes del Volga, quienes fueron protagonistas -entre otras cosas- de la primera Cooperativa Agrícola de Sudamérica.
El circuito es ideal para recorrerlo en un vehículo particular o alquilado y puede completarse durante un fin de semana. Las distancias entre los puntos de interés es muy escasa y el viajero encuentra a lo largo del camino una completa infraestructura de servicios. Además, se suman al recorrido puestos de artesanías regionales y gastronómicos para la degustación de asados criollos, pescados, tortas fritas y escabeches.
Punto de partida
Una de las mejores opciones para dar comienzo al recorrido histórico por los Caminos del Palacio San José es la localidad de Concepción del Uruguay, ubicada al este de Entre Ríos. Fundada sobre finales del siglo XVIII a orillas del Arroyo de la China, protagonizó una serie de acontecimientos que marcaron el surgimiento del federalismo en la Argentina, así como la sanción de la Constitución Nacional en 1853.
El punto de interés más destacado de esta localidad entrerriana es el mítico Palacio San José, uno de los primeros Monumentos Históricos Nacionales que se visitan en el circuito, en cuyos salones fue elaborada la Carta Magna. Diseñada por arquitectos italianos, la suntuosa obra tardó nueve años en concretarse. Fue la primera casa del país que tuvo agua corriente y ocupó unas 2.500 hectáreas, entre parques, jardines y una quinta de frutales.
La visita al Palacio es guiada y recorre más de 30 habitaciones, salas, cocinas, pasillos y galerías, las cuales se conservan tal como estaban dispuestas previo al asesinato del General en unos de sus patios. Además, hay un recorrido nocturno que cierra con música del Litoral; un restaurante; una tienda de recuerdos; y, paseos en carruajes por el Parque del Lago.
En la ciudad se encuentran otros siete Monumentos Históricos Nacionales: el Colegio Nacional Superior Justo José de Urquiza, primero en enseñanza laica del país; la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, donde descansan los restos del General; la Casa del Supremo Entrerriano Pancho Ramírez, donde funciona el Museo Delio Panizza; la Casa urbana del General Urquiza, en el Edificio de Correos; la Casa del General Victorica; la Antigua Aduana Nacional, sede actual de la Universidad Tecnológica Nacional; y, el Saladero Palacio Santa Cándida.
Parroquias, museos y fiestas
Los Caminos del Palacio San José continúan hacia el noroeste por la localidad entrerriana deSan Justo, donde se conserva desde finales del siglo XIX la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, la cual fue encargada por Dolores Costa, la viuda del general Urquiza. Muchos de los elementos que se encuentran aalí pertenecían a los inmigrantes saboyanos y otros fueron adquiridos en la casa Berges de Buenos Aires.
A unos seis kilómetros del Palacio, el tercer destino del circuito es la localidad de Caserosque invita a disfrutar de lugares históricos, comidas tradicionales, paseos al aire libre y espectáculos artísticos. Los sitios recomendados son la parroquia San Miguel Arcángel, el Colegio Nicolás Mugherli, la plaza Capitán General Justo José de Urquiza, el Molino San Nicolás y el Centro Cultural Margarita Thea.
Sobre la Ruta Provincial 23 otros destinos turísticos que integran los Caminos del Palacio San José son Pronunciamiento, escenario cada verano de la Fiesta del Pollo y sede de la Capilla San José; y, un poco más adelante, Primero de Mayo, destacada por la elaboración de dulces y licores caseros. Ambas localidades están unidas por el Trencito del Ferroclub Central Entrerriano.
Estancias rurales
De regreso a la Ruta Provincial 39, se accede -luego de cruzar el río Gualeguaychú- a la localidad de Herrera, un destino elegido por familias italianas, francesas y alemanas, actualmente con varios emprendimientos turísticos en estancias dedicadas a la producción agrícola, avícola y ganadera.
El circuito urbano comienza por la Estación de Ferrocarril, donde funciona un Museo Municipal (abierto sólo los domingos de 17 a 19, con entrada gratuita), y sigue por caserones antiguos, la plaza principal y la Capilla Nuestra Señora del Luján. Entre los sitios recomendados figura la estancia vasca Cabaña de Caballos Criollos Don Roberto y la Chacra Los Quinchos, donde funciona una hostería, hay paseos náuticos, cabalgatas y una pista de motocross.
A orillas del Arroyo Gená, otros de los destinos de la microrregión entrerriana es Villa Mantero, con un Museo Regional, un Paseo de Artesanos levantado por inmigrantes, la Parroquia San Miguel Arcángel, el Molino Calimboy y la Biblioteca Próceres de Mayo.
Unos kilómetros más adelante, en el cruce de las rutas provinciales 39 y 20, está Basavilbaso, un poblado reconocido por la historia de sus “gauchos judíos” quienes dieron origen a la primera Cooperativa Agrícola de Sudamérica llamada Lucienville, la Sinagoga Navibuco y el Cementerio Israelita.
Final del recorrido
Los últimos destinos de los Caminos del Palacio San José se erigen en el centro del territorio provincial. El primero de ellos es Santa Anita, uno de los escenarios elegidos por los Alemanes del Volga para asentarse y desarrollar sus conocimientos agrícolas. Allí, resulta imperdible cada diciembre la tradicional Fiesta de la Trilla, así como un paseo por la Iglesia de estilo gótico y romántico, la Plaza del Inmigrante y el Camping Mein Andeken, que significa “Mi Recuerdo”.
Finalmente, la ciudad de Rosario del Tala -muy cercana del río Gualeguay- convoca al viajero a participar de propuestas náuticas, avistajes de avifauna y salidas de pesca. El circuito cultural incluye también una visita al Museo Municipal; a La Vieja Clera, constituida en 1960 como complejo industrial; la histórica casa de Martiniano Leguizamón, declarada Monumento Histórico Provincial; y el Balneario Municipal.













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