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jueves, 19 de julio de 2012

El Castoral, Tucumán

El salón blanco de la Casa de Gobierno de Tucumán, es el salón más importante de esta sede, hay quienes aseguran que las luces que se encuentran en este salón pertenecían al Salón de Fiestas del Castillo “ El Castoral”. Este castillo, actualmente en ruinas, está ubicado en las afueras de Simoca, a orillas del Río Salí, data de 1913 y fué construido por el alemán, Otto Ruckaeberle. El castillo recibió el nombre de el Castoral, ya que alli se cultivaba el castor de cuyas semillas se extraía un aceite tipo industrial, que el alemán comercializaba en Europa. La leyenda cuenta que fue una mujer francesa muy hermosa quien le pidió al alemán la construcción de esta propiedad como prueba de su amor. En su época de esplendor los dueños del castillo ofrecían fiestas en las que predominaban el licor, las mujeres y la música. Pero repentinamente al finalizar la década de 1.910 el lugar estaba abandonado. Los lugareños suelen ver elevarse un a luz extraña que desde el castillo recorre a cierta altura hasta el cementerio y vuelve al lugar. El cuidador del castillo, solía contar que se escuchaba el deambular de Otto Ruckaeberle todas las noches





Palacio de los Araoz, Tucumán

La casa de la calle Bolivar fue durante largos años, la quinta campestre de Don Luis F: Araoz. En aquel entonces era zona de campo abierto, muy cercana de las plazas Belgrano y San Martín. Hoy se destaca en el paisaje de la calle por su estado ruinoso y por el espacioso lote donde, despegada de las medianeras, se alza esta sugestiva construcción.

El Dr. Luis F. Araoz hizo construir este chalet aproximadamente en 1.880, y fue reconocida durante mucho tiempo como el Chalet Carmen Reto, denominación adoptada del nombre de la esposa del Dr. Aráoz.(se comenta que fué construída para Ella y por Ella, una historia de amor).


El Dr.Luis F. Aráoz (Tucumán 1844-1925), fue un abogado distinguido graduado en la Facultad de Derecho de Buenos Aires, hermano del gobernador Benjamín Aráoz (1894-1895). Pertenecía a una familia tradicional de la provincia. Ocupó numerosos cargos públicos: Diputado a la Convención de la Provincia para reformar la Constitución en 1876, Ministro de Gobierno, Presidente Interino de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán en dos oportunidades, Diputado Nacional, Presidente de los Ferrocarriles Andinos y, posteriormente, Presidente de los Ferrocarriles Nacionales. Expedicionó el río Bermejo con sus hermanos Guillermo, Augusto y Benjamín, escritor y constructor de Aguas Corrientes de la ciudad de San Miguel de Tucumán. 


En 1920 cambió de propietario y fue adquirida por la familia Zárate, que loteó toda la manzana para construir viviendas para alquiler. La vivienda se mantuvo como casa familiar hasta mediados de siglo. Posteriormente, fue alquilada durante casi veinticinco años por Agua y Energía de la Nación, que como edificio estatal no supo preservar al edificio del lógico desgaste físico del tiempo que continuó, cuando fue ocupada como inquilinato, durante otros casi veinte años. 


Las diferentes crisis económicas que afectaron a la economía nacional y consecuentemente a la familia propietaria, imposibilitaron la inversión de dinero para recuperar el edificio a sus condiciones originales. Cabe destacar en este punto que la familia, a pesar de las difíciles situaciones que atravesó con el Palacio, nunca lo vendió porque todas las operaciones inmobiliarias proponían considerar su valor sólo como terreno vacío y esto significaba su demolición.


Actualmente, pertenece a la tercera generación integrada por María Lilia Rosa Vera y Alberto Julio Sisini e hijos y desde esta línea llega como herencia a la arquitecta María Lilia Sisini.


Según señala el arquitecto Alberto Nicolini, “se trata de una típica composición “pintoresquista” por su simetría general y la cantidad de elementos heterogéneos que la componen: columnas de mampostería y columnas de hierro; un lenguaje clásico italianizante, pero un remate afrancesado tipo mansarda; balcones planos alternando con otros panzudos; tres tipos de techo (terraza, dos aguas y mansarda), por ejemplo. Sus aberturas son extrañas. Además de existir colocadas curiosamente en la ochava, las tiene de 3 tipos diferentes en un solo piso de la torre”, Esto figura en el Catálogo del Patrimonio Urbano Arquitectónico organizado por el arq. Carlos Viola. 


Como parte del relevamiento realizado para este Catálogo desde el trabajo de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos y Lugares Históricos, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y el Instituto de Historia a través de la facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán, ha sido definido como edificio de Interés Municipal. 
El historiador tucumano Carlos Páez de la Torre, ha escrito en su columna del diario La Gaceta “Apenas Ayer” en diferentes oportunidades sobre su original propietario el Dr. Luis F. Aráoz y se refiere al Chalet y en otro momento se refiere a diferentes acontecimientos ocurridos en la casa .

Acá van tres fotos, dos del tristísimo estado en el que se encontraba previo a su demolición total, y uno de lo que en algún momento supo ser.


Las primeras dos pertenecen al gran "jalonline", la otra la saqué de google y no sé a quien pertenece.






Estancia La Paz

Sus aposentos confortables, decorados con sobriedad y exquisito gusto, se imprimen del entorno apacible que impone un parque de 8 hectáreas diseñado por el paisajista Charles Thays en 1903. 

Allí, un precioso lago da carácter a un paisaje dibujado por los increíbles colores que, según la estación, generan los rayos del sol.


Rodeada por añosos árboles y con una hermosa vista al lago, la piscina es uno de los sitios más encantadores de la estancia. Esta histórica construcción fue recientemente acondicionada y habilitada como spa, donde excelentes profesionales regocijan a los huéspedes con la relajación más completa y placentera. 


La tranquilidad y la calma forman parte de la esencia de La Paz. Así nació en 1830 y así se convirtió en un refugio de sosiego para uno de los presidentes más significativos de la historia argentina: Julio A. Roca, quien fue propietario de esta estancia de Córdoba desde 1870 hasta finales de la década del 30, haciendo de este lugar un escenario privilegiado de la vida política y social más encumbrada del país. De allí la gala que hoy se conserva con asombrosa fidelidad.


Las agradables habitaciones, la sala de lecturas, los salones sociales, cada ambiente lleva la impronta personal de quien supo dar rumbo a las épocas más grandiosas de la Argentina moderna.


La Paz tiene una historia más antigua ya que sus 2.100 hectáreas fueron parte de la Estancia Jesuítica de Santa Catalina, ahora declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por Unesco. La iglesia histórica, construida en 1622, puede visitarse a escasos minutos conformando, junto a las de Colonia Caroya y Jesús María, un circuito paisajístico-cultural de inigualable belleza. 


En la zona también hay evidentes vestigios de la cultura aborigen precolombina, como Cerro Colorado y Ongamira, los que pueden recorrerse en paseos desde la misma estancia.













Castillo de Mandl

El imponente Castillo de Mandl se encuentra rodeado, no sólo por un magnífico paisaje, sino también por una particular historia, llena de leyendas.
Su origen se debe a un médico rosarino, Bartolomé Vasallo, quien lo mandó a construir como residencia veraniega. En ese entonces, su estructura ostentaba torres y almenas, y era conocido como “el fuerte”. Una década más tarde, pasaría a pertenecer al aristócrata austríaco Fritz Mandl, quien había desembarcado en la Argentina buscando refugio de la peligrosa Europa. Dueño de un espíritu de vanguardia, Mandl llevo a cabo una remodelación plena de modernismo para la epoca . Sus interiores tienen, el inconfundible sello del diseñador francés Jean Michel Frank, cultor del minimalismo en el siglo XX , de Diego Giacometti y mobiliario de la prestigiosa Casa Comte. Así, fueron eliminados los elementos que lo caracterizaban como una fortaleza más que como una residencia, y se logró un estilo muy particular y de avanzada para los años ’40. A partir de entonces lo visitaron numerosas personalidades europeas: nobles, políticos y militares pasaron temporadas allí mientras su dueño permaneció en el país. Luego de su muerte en Viena durante 1977, el Castillo permaneció cerrado durante largos periodos, hasta que comenzó su restauración. Esta labor tuvo como objetivo devolverle a cada uno de sus ambientes el esplendor de aquellos años, cuidando todos los detalles. Desde diciembre de 2006, se ha transformado en una residencia que ofrece a sus huéspedes participar del encanto del lugar a través de su espléndida arquitectura, y de la calidez de sus ambientes.






El Castillo Hotel

El Castillo Hotel es un edificio de arquitectura medieval construido en 1870, ubicado en Valle Hermoso (Córdoba), Argentina. A lo largo de su vida y bajo la guía de distintos propietarios, ha sido, en orden cronológico, una mansión familiar, un hotel de época, una colonia de turismo sindical y un hotel cinco estrellas.
El Castillo se construyó como casco principal de la estancia “Las Playas”, alrededor del año 1870, en la localidad de Valle Hermoso, Provincia de Córdoba, República Argentina. A principios del siglo XX el casco se amplió, conservando su estilo medieval, para convertirse en el lujoso “Hotel Monte Olivo”, embellecido con pisos de granito y parquet, ebanistería de cedro y quina, mobiliario provenzal, vajilla de porcelana y plata, grifería de bronce, y luminaria de hierro forjado. En los años 30s el inmigrante italiano Don José Ferrarini1 adquirió el hotel, pero pocos años después cerró sus puertas y el castillo estuvo sin uso durante más de treinta años.








Castillo de Wilkins

Casa de famoso, este hermoso castillo de piedra se construyó a comienzos del Siglo XX. 
La obra demandó 26 años. Obra del arquitecto yugoslavo Reljak es el viejo Castillo San Alberto. Hasta el presente ha tenido cuatro propietarios y el último es un artista Pop de Puerto Rico, su nombre es Wilkins.



Como un terrón de Europa con un castillo encima, asi es como uno puede ver esta joya de arquitectura. Sus muros y torres fueron armados con grandes bloques de piedra y cada roca fue cincelada con paciencia a mano por 50 picapedreros de la zona, esculpidas en bloques enteros y superpuestos uno a uno, como si se tratara de un perfecto rompecabezas.


La nieve del invierno acentúa más la personalidad de esta fantástica construcción, se percibe el espíritu que da identidad a un castillo según lo vemos en nuestra imaginación. Las imágenes no dejan dudas que este es un verdadero castillo de piedra medieval.














El Castillo Abandonado de Egaña, Rauch, Provincia de Buenos Aires

Egaña es un paraje dentro del partido de Rauch, en la Provincia de Buenos Aires, a unos pocos km de la ciudad de Rauch, centro del partido.

Esta vieja mansión abandona, conocida como "El Castillo de Egaña" fue construido por el Arq. Eugenio Díaz Vélez, nieto del prócer argentino. La obra fue realizada entre los años 1918 y 1930. No tiene un estilo arquitectónico definido, más bien hay un toque de improvisación con acento europeo. De hecho, mucho de lo que allí se ve fue traído de aquel continente. Tiene 77 habitaciones, 14 baños y 2 cocinas.

Breve historia:

El día de la inauguración ocurrió una tragedia: estaban todos los invitados en el castillo a la espera del dueño, que llegaría de Buenos Aires. Esperaron por varias horas hasta que llego la noticia que nadie quería escuchar, el dueño no llegaría debido a que había fallecido. La noticia fue tan trágica e inoportuna que todos los invitados se fueron de repente dejando todos los preparativos para la fiesta, inclusive las mesas servidas. Por algún motivo, su única hija y heredera, nunca mas volvió al lugar y estuvo cerrado durante 30 años.

Como era de imaginarse, la gente se robó todo: muebles, adornos, piano, cuadros, canillas de oro, mármol de Carrara, etc.

Actualmente pertenece al Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires. 














Castillo de Rafael Obligado

Es un castillo al estilo europeo construido en las barrancas del río Paraná, en el Partido de Ramallo (Buenos Aires) cercano al límite con el partido de San Pedro en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

El castillo fue mandado construir al arquitecto Adolfo Büttner en 1896 por el poeta argentino Rafael Obligado en honor a su esposa, Isabel Gómez Langenheim; quien solía leer novelas del escritor escocés Walter Scott, de estilo romántico y ambientación gótica, lo impulso a dar forma a la residencia.

Las tierras de la estancia fueron compradas por el padre del vate, don Antonio Obligado, castellano de origen andaluz, al canónigo Andúgar en 1785. Allí, el 20 de noviembre de 1845 se produjo la Batalla de la Vuelta de Obligado.[1]

La construcción refiere al típico castillo europeo de tres pisos con ventanales ojivales. Consta de tres plantas, con 24 habitaciones y seis baños. Un gran hall preside la entrada, con tres juegos de escaleras hacia lo alto.

Las paredes exteriores del edificio están cercadas por enredaderas que le confieren un aire de misterio. Su edificación remonta a otros tiempos y desde el camino se logra divisar su figura gris oscura y atemporal, que remite a leyenda.

La "Estancia El Castillo" pertenece en la actualidad a la familia Obligado, descendientes directos del poeta. Pero la familia no es la única habitante del lugar, por los corredores y galerías suele transitar Toto, un fantasma que hace desaparecer objetos o que cierra puertas para luego abrirlas misteriosamente. La leyenda del fantasma data de 1930 y como todo castillo que se precie, el de Obligado cuenta con pasadizos secretos que comunican salas y habitaciones o que conducen hacia el exterior.






Estancia Huetel, 25 de Mayo, Provincia de Buenos Aires

La estancia Huetel de Concepción Unzué de Casares mantiene el estilo del rey Luis Xlll. Es una de las estancias más suntuosas del país. De inconfundible estilo Luis Xlll. El casco de una estancia típico del siglo xlx consistía en la residencia principal. Las donaciones de terrenos en la campaña las efectuaba directamente al gobierno pero para la toma de posesión intervenía la municipalidad, de esta manera se adquirieron los campos en Huetel. Vivía el mayordomo o los propietarios durante los meses de verano. Un conjunto de ranchos para el capataz y la peonada, dependencia anexas usadas para oficinas administrativas, cocinas y galpones para herramientas, cueros, grasa y aperos. Incluía además los corrales para los caballos de trabajo y herrajes. Antes de la introducción del alambrado en la década de 1.860, los viejos cascos estaban rodeados de fosas de tres m. de profundidad y ocho m. de ancho, construidos como medio de defensa para los ataques indígenas y a la vez para proteger los frutales y animales de calidad. A medida de una estancia prosperaba, sus dueños o bien agregaban habitaciones al viejo casco o levantaban una opulenta casa nueva alejada a la original y construían una capilla en el parque. El establecimiento tiene sesenta mil hectáreas en el partido de 25 de Mayo, permitió a su propietaria dar rienda suelta a su fantasía y transformar ese pedazo de suelo pampa en la esmeralda copia de un chateu francés de periodo de los Borbones.

Huetel significa Mulita en lengua indígena, es testimonio de los logro de la familia que en 3 generaciones se había convertido en una de las mas ricas del pais. Cuando saturnino falleció en 1886 dejo una herencia copiosa. Concepción casada con Carlos Casares fue una mujer muy rica dentro de la sociedad. La construcción de la casa empezó en 1906, bajo la dirección del arquitecto Dunoart, pero Carlos Casares falleció en 1907 sin alcanzar a verla terminada. La mansión, que se inauguró dos años después resultó ser un edificio elegante, con escalinatas de mármol, terrazas con amplios balcones en el primer piso y mansardas gris azuladas en la planta alta, tenia decenas de salones y habitaciones. Todo hacia suponer que Huetel seria el marco adecuado para una activa vida social. Pero Concepción Unzué era una mujer retraída, de pocas palabras, pero tenaz y voluntariosa. Para controlar la marcha de las plantaciones la recorrió en un cochecito tirado por un petiso. Muy piadosa, regalo a la población rural escuelas, hospicios y hospitales. 

En 1925 el Príncipe de Gales, que seria Eduardo Vlll se detuvo un par de días en la estancia. Llego en tren hasta el corazón del establecimiento, que disponía entonces de un ramal de Ferrocarril Sud y de andén propio. Según la crónica mundana, exhausto de las funciones protocolares, el príncipe se dio el lujo de quedarse a dormir hasta tarde en el vagón y de no concurrir a los festejos realizados en su honor. Sin embargo, por la noche se deleito con excepcional espectáculo de tango ofrecido por el legendario don Gardel – Rezzano, traído especialmente para esa velada. Concepción Unzué murió casi centenaria en 1959, como no tenia hijos dejo la estancia a su sobrina Josefina Álzaga Unzué de Sánchez Elia. Su hija Josefina Sánchez Álzaga Larreta, es la actual dueña de Huetel. Posee allí 7.000n hectáreas y una cantidad similar que fue de su hermano Horacio, esta en manos de María Elena Unzué. Marcelo Torcuarto de Alvear presidente de la argentina en el periodo 1922 – 28 visito la estancia Huetel. La estación Huetel del Ramal de ferrocarril que se internaba en le estancia. La magnífica residencia fue diseñada en estilo Luis XIII por el arquitecto Jacques Dunant e inaugurada en 1909. Otras refinadas construcciones se ubican en el parque tales como: la capilla neogótica en homenaje a Carlos Casares, la cochera, la crémerie donde se preparan la manteca y los quesos, la casa de la usina eléctrica, etc






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